Nada ni nadie me mueve de mi centro

Martes 14 de Junio , 02:32

Seguro que tú como yo, alguna vez has experimentado ese desagradable y menos feliz sentimiento de arrepentimiento por haber dicho o hecho algo estando fuera de tus cabales, para luego sentirte de lo peor, y lo que le sigue. Permíteme compartirte 3 pasos infalibles para decirle adiós a esa energía inútil que es el sentirte fuera de quicio…
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¿Alguna vez haz vivido esos momentos viscerales en los que la mente primitiva triunfa y te “obliga”  arremeter contra...¿?¿?¿?; a veces con tanta furia, que tu contrincante hasta pudiera sentir los trancazos, llamémosles energéticos, por todo su cuerpo y  sin saber especificar exactamente por donde le diste; ¿verdad que sí?. Por ello tan dolorosa la violencia verbal, ¿dónde está la herida para curarla?.

A mi me ha sucedido cientos de veces, más cada día menos ¡Bendito Dios!, he trabajado intensamente con esa loca que se mete en mi cabeza, primero para lastimar al otro y luego se vuelve en mi contra, transformada en un loro sin freno dentro de mi mente:  “¡qué barbaridad!, ¿en qué estaba pensando?, ¿cómo pude decir eso”?,  “nunca me lo va perdonar”, o tantito peor,  “jamás me perdonaré”… y síguele, aún hay  más… como diría aquel señor de Siempre en Domingo.

¿Cómo poner en cintura a “la loca de la casa” y que nada ni nadie te mueva de tu centro? Pues comenzando por hacer algo sumamente sencillo.

Primer Paso: es ¡darte cuenta!, y ¡parar de inmediato!; estaciona tu cuerpo, tu alma, tu mente; ¡ah! qué maravilla cuando ya circulas despierta, y no andas casi con la saliva de fuera y totalmente en piloto automático. ¿Sabes cómo saber que andas en "sleep mode" (dormida), ¡fácil!... por ejemplo: te subes a tu carro,  te diriges  a tu casa, cuando llegas, no tienes la menor idea de lo que sucedió en el trayecto, pero ya estás en tu destino, ¿cómo le hiciste?

Segundo Paso: ¡Respira!. Respira profunda, ampliamente, hazlo muy despacio; inhala, exhala, inhala, exhala. Es importante ponerle al respiro la intención consciente de calmarte, de centrarte, de ganarle la carrera a la memoria celular de auto-protección prehistórica que habita dentro de todos y todas hace  miles de años.

Ya no convivimos con leones, tigres o gigantes dinosaurios, sin embargo seguimos respondiendo como si viviéramos entre ellos, ¿o no?. Aprender a respirar, no es un comercial barato, respirar profunda y libremente en un momento de ofuscación puede salvarte la vida (y la del otro, jajajaja).

Estar consciente de tu respiración te brinda la oportunidad de comenzar a tener control sobre ti misma y algo mucho más importante, te inicia en el arte de observarte; te sugiero algo… en esos minutos de respiro consciente solo observa tu respiración y ríndete ante tus pensamientos, no los quieras controlar, aquí si déjalos que se desboquen, solo obsérvalos.

Es impresionante darte cuenta la locura verbal que podemos manejar en la mente, es más, si quieres ten una libreta a un lado y escribe todo lo que pasa por tu linda cabecita... ¡No lo podrás creer!

La mayoría de las personas hemos circulado por éste mundo de manera menos favorable porque nuestras emociones o las respuestas a las circunstancias cotidianas, dependen, ¡no de nosotras! sino de quien  vive a nuestro alrededor; y no me refiero solamente a la familia o, a la especie pensante más cercana o lejana de nosotras; resulta que nuestra paz la mueve, o a la loca de la casa la despierta ¡Hasta el perro que osa hacerse pipi en el frente del jardín!. ¡No, eso ya no puede sucedernos!. No a ti, no a mi, no a  nadie que tenga licencia de manejar, tarjeta de votar; pueda ingerir alcohol y que por consecuencia se diga “adulta”.  Además te diré algo… solamente a través de las   fricciones con los otros, es como sabrás quien eres, de qué estás hecha. Las relaciones interpersonales son el camino perfecto para mejorarnos; para re-editarnos en la versión original en la que fuimos creadas. 

Así que el Tercer Paso es: observarte, darte cuenta qué pasa cuando emergen esos sentimientos que no te gustan y que según una vieja e inservible creencia nos dicen que el otro nos hace: “tu me haces enojar, tu tienes la culpa que te responda con coraje, con horribles gritos ó memorables pleitos”.

Yo te invito de corazón amiga querida,  que a partir de hoy intentes recuperar el rumbo de tus emociones; haz todo lo posible por permanecer en tu centro en medio de tus huracanes internos.

Cada vez que una emoción negativa te apabullé el alma o te alebreste las células prehistóricas, ¡detente!; respira profundo y obsérvate con compasión, mírate a través de los Ojos de Dios; ¿dónde te duele?; ¿es una herida vieja, joven?; ¿qué te recuerda?; ¿con qué otra situación la puedes conectar? Descubrir los  motivos de tus reacciones, iluminará tus días y dará sosiego al destino de tu vida y a la de los que viven contigo.

Recuerda… tres pasos a seguir para que nada ni nadie te mueva de tu centro… ¡date cuenta!, ¡respira!, y observa. . . solo observa.

¡Un abrazo hasta el cielo!
Lizbeth
11.11


Lizbeth S. González
Directora
Círculo Rosa... Tus Voces Amigas
Lunes a Viernes 11:00 a 12:00 PM
Radio Hispana 1470 AM
www.circulorosa.com


 

Lizbeth S. González – “Desde mi orilla”


Esposa, Madre, Abuela, Maratonista, Triatleta, Psicóloga, Terapeuta Familiar, Líder en Yoga de la Risa, Estratega de Vida.


"Estoy convencida que en cada una de nosotras habitan todas las mujeres, que lo que yo haga o deje de hacer, afectará irremediablemente el alma de miles de mujeres, todas estamos unidas; todas somos UNA y  dentro de cada una, vive una  gran maga que tiene el inmenso poder de re-escribir su historia", afirma, Lizbeth S. González


Además es Directora de “Círculo Rosa… Tus Voces Amigas”, y ahora colaboradora entusiasta del proyecto Uniradio Informa. 


Círculo Rosa…Tus Voces Amigas se transmite de lunes a viernes, de 11:00 a 12:00 horas, por Radio Hispana 1470 AM

www.circulorosa.com 

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