Opinión Legal

Opinión Legal

Lic. Oscar Díaz

Suscribete al Boletín

¿Quién regula a los perros?, ¿Dios?

17 Agosto 2016

Por: Lic. Oscar Díaz*

Desde hace años hemos venido padeciendo en Tijuana el mismo problema del ataque de perros –animales domésticos- hacia humanos y particularmente hacia menores, sobrellevándolo entre ciclos de interés y olvido, de indignación o de apatía, cada que sucede un evento trágico que nos lo recuerda o cada que no sucede nada en el interfaz, y justamente ahora estamos de nuevo en uno de esos ciclos de indignación por el ataque a un niño de cuatro años que murió frente a su impotente madre a fauces de una jauría furiosa.

Atender el problema de los perros pudiera parecer muy simple y hasta un poco trivial junto a otros muchos problemas con los que cuenta nuestra ciudad, pero cuando analizamos la frecuencia del número de ataques y las consecuencias fatales que estos arrojan entre lesiones y fallecimientos nos damos cuenta no es un tema superficial que deba ser considerado a la ligera y que en este como en otros rubros debería de existir una reglamentación muy clara y efectiva que previniera a conciencia y garantizara con exhaustividad activa la no repetición de estos ataques o una condena reparatoria ante su eventualidad.

La legislación de nuestro Estado señala en el artículo 145 del Código Penal que “de las lesiones que a una persona cause un animal será responsable el que con esa intención lo azuce, lo suelte, o haga esto último por descuido.” Así también en su artículo 152 señala que el homicidio o las lesiones causadas culposamente (sin intención) son punibles. Esta parte de la ley intenta sancionar la conducta ya sucedida, pero tiene grandes defectos y cabos sueltos que hacen difícil la identificación de un responsable para llevarla a la práctica. En primer lugar, porque en la mayoría de los casos no hay una manera fehaciente de acreditar legalmente quien es el dueño de un perro y por ende quien debe sufrir y pagar las consecuencias de sus actos, por acción u omisión. Además esto es solo en el caso de los perros bajo la propiedad y el cuido de particulares, los perros sin dueño son otro problema aún mayor en donde de plano ¿quién responde?

Lógicamente siempre hay alguien que deba ser considerado responsable de algún perro, de los particulares sus dueños, de los callejeros el Ayuntamiento por exclusión, pero una primera parte del problema es precisamente poder diferenciar de acuerdo a la ley entre unos y otros. La mayoría de las personas compran perros a particulares que los ofertan a la vista de todos, en la calle o hasta por Facebook, sin la más mínima regulación o permiso para poder hacerlo, solo porque sus propias mascotas tuvieron camada, esto es tan común y tan ordinario que muchos se espantarían si les digo que no es lo correcto.  En otros casos hay personas que se dedican incluso a la producción –semi profesional- y venta de perros clandestina, haciendo de ello un negocio que no ve más allá de las ganancias económicas y que infringe varias regulaciones estatales.

Baja California cuenta con una Ley de Protección a los Animales Domésticos del Estado donde se hace un esfuerzo insuficiente por atender este menester, ¿sabía usted que un perro nunca debe salir a pasear a la vía pública sin correa?, está prohibido por esta ley que además señala que el propietario o tenedor de un animal doméstico tiene la obligación de mantenerlo bajo su control y domicilio de acuerdo a su artículo 14, donde también dice que en caso de que por negligencia o en forma voluntaria lo abandone, y en consecuencia, este deambule en la vía pública causando daños a terceros, sean físicos o materiales, será responsable de los perjuicios que ocasione. Le recomiendo que le eche un ojo a esta ley solamente por cultura general, la encuentra fácilmente en internet, se llevara varias sorpresas agradables o desagradables según su posición, costumbre, sentido común  y filosofía personal sobre la tenencia de animales. Ahí también se establece la obligación de los municipios de “reeducar a la población” difundiendo periódicamente información y cultura legal sobre estos temas, imperativo que hasta ahora ha sido ignorado y omitido.

El caso es que es urgente un registro de animales domésticos en el Estado, particularmente de perros, y más particularmente de perros potencialmente peligrosos, pero los Ayuntamientos de la entidad –incluyendo por supuesto a Tijuana- le han sacado la vuelta a implementar los reglamentos de esta ley que permitan llevarlo a la práctica por la dificultad de su implementación, pero mientras no se haga solamente tendremos una ley inconclusa que no alcanza para aterrizar su objetivo original.

Urge que se asuman las responsabilidades que generan los animales (domésticos), tanto las preventivas como las reparatorias, y urge que se asegure la viabilidad de las condiciones probatorias para el caso de una tragedia como la sucedida con ese menor, de otra manera cabe la posibilidad de que al final nadie resulte responsable, y en cuanto a los perros “sin dueño” urge que el Ayuntamiento haga algo más al respecto y tome el liderazgo que le corresponde, entiendo que las leyes son caras y que implementarlas requiere un esfuerzo económico importante, pero las vidas humanas no tienen precio y si se sigue pateando el bote hacia adelante el costo de no hacerlo es exponencial e incalculable, y si no me creen, pregúntenle a la madre de ese niño fallecido.

*El autor es analista político y abogado litigante, titular de la Firma Legal DÍAZ GOMEZ ABOGADOS, egresado de la UABC, con Maestría en Derecho Constitucional y con Especialidad en Derecho Civil, Mercantil y Familiar.

Los comentarios en las notas son responsabilidad de quien los emite. Participa responsablemente y denuncia los comentarios inapropiados. Los comentarios ofensivos o que sean denunciados por los usuarios se eliminarán de inmediato.