Opinión Legal

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Lic. Oscar Díaz

La redención de los \'Chocolates\'

31 Agosto 2016

Por: Lic. Oscar Díaz*

No importa si Hacienda o el SAT lo quieren o no, lo cierto es que en BC existe un enorme problema relacionado con los autos extranjeros que se han internado ilegalmente a esta región y urge una solución corresponsable para resolverlo.

También es innegable que quienes hoy en día manejan y poseen estos vehículos en tales condiciones no solo están incurriendo en violaciones al Reglamento de Tránsito sino que también están incurriendo en incumplimientos a disposiciones fiscales e incluso están cayendo en la comisión de delitos, situaciones que en congruencia con nuestras leyes deberían de ser sancionadas retirando de circulación los vehículos que fueran susceptibles de ello y procesando penalmente a quienes ante tal escenario debieran sufrir dicha consecuencia, sin embargo en un tácito reconocimiento de esta problemática el gobierno –en sentido amplio- primero se ha vuelto  tolerante, y después incongruente en la administración de la papa caliente.

Si la justicia fuera ciega y en verdad se aplicara a rajatabla ante toda violación, y sin distinción alguna, ya no existiera ningún carro de estos circulando en nuestras calles, pero el gobierno sabe que esa, aunque legal, no es una solución viable, y no obstante ello, en un franco apoyo a la industria de distribuidores nacionales tampoco quiere dar la oportunidad de regularlos.

El problema es urgente por muchos factores, por una parte en estos vehículos se cometen ilícitos todos los días y ante su falta de registro e información son idóneos para no ser identificados, por otra parte contaminan nuestro ambiente sin ninguna clase de regulación y además utilizan nuestras calles sin pagar ningún tipo de apoyo por el uso de las vialidades, y por si fuera poco los tenedores de estos vehículos los usan sin pagar ninguna clase de impuestos por su adquisición o su tenencia, no tienen un seguro vial que responda de daños causados a terceros y encima de ello está el factor de poner un pésimo ejemplo a los demás conductores de la entidad.

La facilidad con la que pueden introducirse estos autos al país hace que la situación sea exponencial y la política pública prohibicionista inadecuada por si sola ante la magnitud del asunto.

Hace ya algunos días impulsado por el gobierno estatal dio inicio un programa de empadronamiento de autos irregulares que busca censar a los que están en esta condición y sensibilizar a la Secretaria de Hacienda Federal sobre el tema. Ha habido mucha confusión al respecto, hay quienes piensan que ya se trata de un programa de regularización, temo decirles que no es así, pero sí se trata de un primer paso, solo espero que en verdad esto haya estado gestionado y cabildeado de manera consensual y sintonizada entre el gobierno local y el federal, porque de otra manera será interpretado como una tomadura de pelo por los que están acudiendo a registrarse, aunque la promesa de regularización no es explicita si va implícita en el lenguaje con el que se promociona el nuevo programa.

La olla de presión necesita una salida y esta oportunidad promete convertirse en ello, por eso, aunque no se diga a los cuatro vientos la expectativa final, sería irresponsable y hasta fraudulento por parte del gobierno estatal haber iniciado este programa ilusionando a miles de tenedores de autos “chocolate” sin haber negociado con la federación una solución posterior al respecto, en primer término porque esa ilusión es involuntaria, y después porque haber hecho algo así solo por censar e identificar los autos irregulares en el Estado además de jugar con la inteligencia de los inocentes caídos en la promesa generaría una animadversión importante de aquellos que se sientan engañados y además empoderaría la triste credibilidad que se le ha otorgado por una parte de la población a organizaciones como la de ANAPROMEX y otras similares.

Ambos gobiernos son corresponsables del problema y a ambos les corresponde generar la solución, aquí no caben los apoyos totalitarios a la industria automotriz del país ni tampoco la manga ancha de la impunidad que fomente la continuación de la mala práctica de introducción o circulación ilegal. Se necesita una solución inteligente para los que ya están aquí y una aplicación dura de la ley para los que vengan posteriormente. ¿Sera que en verdad se redimen los “chocolates”?, es una espada de doble filo para el gobernador, espero que sus motivaciones sean sinceras y que sus resultados sean efectivos por el bien no solo de los conductores de estos vehículos sino por la seguridad de todo el estado en varios sentidos.

*El autor es analista político y abogado litigante, titular de la Firma Legal DIAZ GOMEZ ABOGADOS, egresado de la UABC, con Maestría en Derecho Constitucional y con Especialidad en Derecho Civil, Mercantil y Familiar.

firma@diazgomezabogados.com.mx

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