Baja California

Necesaria integración de mercados y políticas ambientales de BC y CA

Es vital la articulación para impulsar una economía circular exitosa

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por Uniradio Informa

05/09/2021 16:44 / Uniradio Informa / Baja california / Actualizado al 17/02/2023

·        Es vital la articulación para impulsar una economía circular exitosa

 

TIJUANA.- Para implementar una economía circular exitosa, es vital una integración de Baja California y California que articule las políticas ambientales, pero también los mercados regionales de productos y residuos, destacó José Carmelo Zavala Álvarez, titular de la Subsecretaría de Desarrollo Sustentable del Estado.

 

En entrevista con el Centro de Innovación y Gestión Ambiental (CIGA), Zavala Álvarez recordó que la economía circular tiene varias etapas, no solo el reciclaje y la reparación que permite reutilizar los productos, sino también la oportunidad de ampliar los ciclos de vida para que, por ejemplo, una lavadora usada encuentre un mercado secundario.

 

“Hay comercio de segunda mano de carros, línea blanca, madera, electrónicos y hasta casas, este comercio es un facilitador de la economía circular, debemos verlo con otros ojos y facilitarlo, no con desorden, sino en un alineamiento, son mercados que dan segunda vida al reparar producto, ampliar ciclos de vida o recuperar partes, como los yonkes”, afirmó.

 

El titular de la SDS, una dependencia del a Secretaría de Economía y Turismo Sustentable (SEST) del Estado, opinó que para el impulso de una economía circular es muy virtuosa también la capacidad de compra de los gobiernos, porque incitarían a las empresas a ser más amigables con el medio ambiente y se promoverían mercados “verdes”.

 

“Si se alcanza a alinear la capacidad de compra de los gobiernos municipales, estatales y federales con conceptos que tomen en cuenta la circularidad de los productos que se compran, se podría desarrollar un ecosistema, mercados verdes, para tener una actividad económica mucho más amigable con el medio ambiente en Baja California”, consideró.

 

Como casos concretos que revelan la necesidad de ensamblar, de una articulación entre California y Baja California en materia de políticas ambientales, pero también como mercados regionales de productos y residuos, refirió el ejemplo de los autos usados, dado que pueden encontrar un segundo mercado en suelo mexicano y también sus partes.

 

Añadió que aún pueden tener una vida útil en suelo mexicano y, cuando dejan de tenerla, tienen partes que se pueden recuperar, como un diferencial, un motor, una transmisión, amortiguadores, suspensiones, ejes, una recuperación de partes que permite ampliarles el ciclo de vida y ésa es un área no apreciada ambientalmente, incluso estigmatizada.

 

“Hacer un carro y darle una vida útil de solo 10 años es igual que usar una bolsa de plástico 10 minutos; un carro tiene partes y funcionalidad para muchos años, pero la velocidad de la industria automotriz, su obligada necesidad de seguir produciendo otros más modernos, hace que uno de 10 años sea basura, es una barbaridad que debemos corregir”, sostuvo.

 

Señaló que otro caso concreto es el de las llantas, porque revela la necesidad de que esta integración del flujo de materiales de California hacia Baja California sea regulada y tenga trazabilidad, para que estos materiales no vengan solos, porque las llantas usadas que cruzan de California a suelo mexicano dejan allá la cuota de reciclaje ya cubierta.

 

“En California ya pagaron 2 o 3 dólares para reciclado; cuando pasan de manera gris hacia Baja California, en el lado norte de la frontera no solamente se ahorraron esos 2 o 3 dólares al no reciclar el material, sino que además le cometieron un fraude al consumidor primario que compró llantas y que pagó esa cuota para reciclar cada llanta”, explicó Zavala Álvarez.

 

Del lado mexicano, agregó, esas llantas tienen un mercado secundario, tienen un ciclo de vida ampliado y qué bueno, porque a una llanta con un 1/16 o 2/16 de pulgada de huella no le pasa nada al manejar en terracerías a una velocidad de 10 o 20 millas, pero sí puede ser un problema de riesgo en una carretera en California a 70 u 80 millas por hora.

 

“Qué bueno que estas llantas se pueden reutilizar, se puede ampliar su ciclo de vida en diferentes condiciones donde no significan un riesgo, pero también una vez que termina el ciclo de vida del producto, los materiales deben tener valor marginal, que se intenta asegurar con ese depósito allá y se rompe ese depósito al cruzar la frontera”, complementó.

 

Actualmente, aclaró José Carmelo Zavala, no hay manera de estimular el acopio y las llantas quedan tiradas en los taludes o los arroyos y después, en forma curiosa o por la Ley de Gravedad algunos de esos materiales o productos regresan a Estados Unidos, por el Río Tijuana hacia Imperial Beach o por el Río Nuevo hacia Valle Imperial.

 

“Esa es una lección, para que veamos la integración que existe de nuestras regiones, de nuestros ecosistemas que se mueven en las dos direcciones, de allí la necesidad de tener esto presente para ver las posibilidades de también actual en conjunto, porque se trata de ecosistemas compartidos”, reiteró.

 

Zavala Álvarez reconoció que al tratarse de dos países distintos, se deberá primero superar la barrera de las competencias y jurisdicciones de cada gobierno y las legislaciones de cada país, como ocurre también a veces entre municipios o entre estados, pero puede lograrse, manteniendo una articulación legal, técnica y jurídica que evite conflictos de jurisdicción.

 

“No basta ver cómo se regula el tema ambiental en California, sino ver la evolución del concepto de economía circular en Europa; aquellas regiones usan más instrumentos de mercado, financieros y etiquetado, no todo es regulación, así que no basta aumentar nuestra capacidad de inspección y vigilancia, sino que ambas herramientas deben usarse”, finalizó.

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