Ciencia y tecnología

El iPhone plegable podría ser más accesible de lo que imaginábamos

Nuevas filtraciones sugieren que el futuro iPhone plegable podría tener un precio más accesible de lo esperado, alejándose del lujo exclusivo que muchos anticipaban.

Filtraciones indican que el iPhone plegable sería más accesible de lo previsto.
Filtraciones indican que el iPhone plegable sería más accesible de lo previsto. Archivo

por WEB

20/10/2025 09:26 / Uniradio Informa / Ciencia y tecnología / Actualizado al 20/10/2025

Durante meses, casi desde que comenzaron a circular los primeros rumores serios sobre el esperado iPhone plegable, todos dábamos por hecho que sería un dispositivo reservado para unos pocos. Sin embargo, parece que las cosas podrían ir por otro camino, al menos en parte. Y es que nuevas filtraciones apuntan a que Apple estaría moviendo ficha para que su precio no sea tan desorbitado como imaginábamos. No será barato, claro, pero quizá tampoco ese lujo desorbitado que muchos anticipaban.

La bisagra, ese pequeño gran detalle que lo cambia todo

Uno de los grandes retos al diseñar un teléfono plegable está, curiosamente, en algo que suele pasar desapercibido: la bisagra. Y Apple, que lleva años cocinando este lanzamiento con calma, parece haber apostado fuerte por desarrollar una bisagra que, además de ser resistente y estéticamente impecable, tenga un coste más bajo de lo habitual en este tipo de dispositivos.

Según el conocido analista Ming-Chi Kuo, el coste de esta bisagra podría estar entre los 70 y 80 dólares, lo que ya supone una reducción bastante significativa respecto a las cifras que se manejaban antes (alrededor de los 120 $). 

Apple juega con los costes... pero sin perder el toque premium

Por supuesto, esta estrategia no implica que Apple planee lanzar un plegable de gama media. Todo apunta a que seguirá apostando por materiales de primera como el titanio y el aluminio, con un diseño que combine elegancia y robustez. 

Los rumores más sólidos hablan de una pantalla externa de 5,5 pulgadas y otra interna plegable de 7,8, en la línea de los modelos tipo Fold. Dimensiones y características que podrían abrir nuevas oportunidades para creadores de contenido, desarrolladores y sectores de entretenimiento como el casino online España, que requieren pantallas versátiles, multitarea y optimizadas para la interacción visual.

Además, otra pista interesante es que este modelo prescindiría del Face ID y volvería al Touch ID, pero integrado en el botón lateral, al estilo de los iPad Air. Esto podría ser tanto una elección de diseño como una forma de recortar algunos costes sin perder funcionalidad. En definitiva, una mezcla entre innovación y estrategia económica.

¿Cuánto costará realmente? 

La gran incógnita, claro, sigue siendo el precio. Y aunque las cifras bailan, los analistas coinciden en que podría situarse entre los 1.800 y los 2.300 dólares en Estados Unidos, lo que equivaldría a unos 2.000 o 2.500 euros en Europa según el modelo y la configuración.

No es una cifra asequible, pero sí más razonable si recordamos que las primeras estimaciones superaban con holgura los 2.500 o incluso los 3.000 dólares. Al final, todo dependerá de cuánto de ese ahorro conseguido con la bisagra y los nuevos procesos Apple decida trasladar al consumidor o, por el contrario, reservar como margen de beneficio.

Apple llega tarde, pero con la lección bien aprendida

A día de hoy, el mercado de los plegables todavía es pequeño en volumen, pero no en expectativas. Samsung lleva ya años de ventaja, afinando su gama Z Fold y Z Flip, y Apple llega con retraso, pero parece que lo hace con todo pensado. 

En resumen, el iPhone plegable no va a ser barato, pero todo apunta a que tampoco será el dispositivo imposible que muchos anticipaban. Si Apple consigue encontrar ese equilibrio entre exclusividad y sensatez, podría tener en sus manos no sólo un éxito de ventas, sino el nuevo estándar del segmento. 

Esa búsqueda de equilibrio entre tecnología y experiencia también podría inspirar nuevas formas de entretenimiento digital, desde aplicaciones interactivas hasta juegos que aplican secuencias matemáticas como el sistema Fibonacci ruleta, donde la progresión y la estrategia forman parte del propio disfrute.