Internacional

Alemania cierra bares, restaurantes, cultura y ocio.

Acordaron el cierre en noviembre de bares y restaurantes, así como el ocio, la oferta cultural y el deporte aficionado en espacios cerrados.

por Uniradio Informa

28/10/2020 15:37 / Uniradio Informa / Internacional / Actualizado al 17/02/2023

INTERNACIONAL.- La canciller Angela Merkel y los poderes regionales han acordado el cierre en noviembre de bares y restaurantes, así como el ocio, la oferta cultural y el deporte aficionado en espacios cerrados. No obstante, por el momento siguen realizándose las actividades escolares y el comercio.

Asimismo, limitó al mínimo los contactos sociales y las reuniones entre personas que no conviven, ha anunciado la jefa del Gobierno, que ha dicho que las restricciones entrarán en vigor el próximo 2 de noviembre con el objetivo de “evitar una emergencia sanitaria nacional”, ante el avance de la pandemia.

Un cliente en 10 metros cuadrados

Aunque las tiendas permanecerán abiertas, no podrá haber en su interior más de un cliente por 10 metros cuadrados, mientras que los centros de maquillaje, masaje y tatuajes tendrán que cerrar sus puertas a partir del lunes.

Las medidas han sido pactadas en el marco de la reunión mantenida este miércoles por la canciller alemana, Angela Merkel, con los ministros principales de las 16 regiones del país.

Por lo que se refiere a les escuelas y guarderías, seguirán estando abiertas, pero se introducirán nuevos protocolos de higiene, mientras que está previsto limitar las reuniones al aire libre a no más de los miembros de dos hogares. Otra de las medidas pactadas es la limitación del turismo nacional, prohibiendo las estancias en hoteles a menos que sea por razones “esenciales”.

Compensación a las empresas

Por otra parte, fuentes gubernamentales han indicado que el ministro de Finanzas, Olaf Scholz, analiza compensar a las empresas por las pérdidas que registren en caso de que se apruebe el cierre de actividades en noviembre.

De acuerdo con este plan, las empresas pequeñas podrían reclamar una compensación por hasta el 75 por ciento de los ingresos que generaron en igual mes del año pasado, mientras que las compañías más grandes podrían obtener hasta el 70%.

La asistencia estatal, que aún está en debate en el gabinete alemán, tendría un costo de entre 7.000 y 10.000 millones de euros para un período de cuatro semanas.