Sonora

Pese a marginación y pobreza, nunca desistió de querer ser médico

Desde pequeño que acompañaba a su padre a pescar en la panga soñó que algún día podría atender a pacientes y salvar vidas en un hospital.

por Uniradio Noticias

28/09/2020 09:57 / Uniradio Informa / Sonora / Actualizado al 17/02/2023

Por Fabián Pérez   

Navojoa.- Siempre quiso ser médico. Desde pequeño que acompañaba a su padre a pescar en la panga en los litorales del sur de Sonora soñó que algún día podría atender a pacientes y salvar vidas en un hospital.

El médico pediatra Jesús Manuel Armenta Velderráin, acaba de recibir el 16 de septiembre la medalla "Miguel Hidalgo" que otorga el Gobierno Federal por su trabajo contra el Covid-19.

El oriundo del ejido Melchor Ocampo, municipio de Huatabampo, dijo que es un orgullo y una satisfacción recibir esta condecoración, pues es el resultado del esfuerzo personal y familiar.

Gracias al esfuerzo de sus padres, Samuel Armenta Serna y Rita Velderráin Cañedo que se dedicaron a la pesca y al hogar, Jesús Manuel Armenta Velderráin es médico especialista en pediatría en el Instituto Mexicano del Seguro Social No.1 (IMSS) de Ciudad Obregón, Sonora. 

El pasado 16 de septiembre recibió de manos del presidente Andrés Manuel López Obrador la condecoración “Miguel Hidalgo” por su trabajo contra el Covid19.   

El profesionista asegura que a pesar que vivía con carencias en una localidad donde existe marginación y pobreza, nunca desistió de su sueño por convertirse en médico.   

“Yo siempre les digo a mis compañeros que no hubiera estudiado si no fuera por la pesca, ya que en mi niñez y juventud fui pescador, tuve la oportunidad de acompañar a mi padre, gracias a él y, a mi madre, he logrado llegar hasta donde actualmente estoy”, expresó.   

Dijo que el haber recibido esta medalla, ha sido uno de los momentos más satisfactorios y emocionantes de su vida, ya que valió la pena todo el esfuerzo y sacrificio que hizo para estudiar la carrera de medicina.   

“Nos hicieron saber que desde hace casi cien años no se entregaba esta condecoración de este tipo por el gobierno mexicano y haberlo recibido es motivo de orgullo, de emoción y de mucha satisfacción por los esfuerzos personales y familiares”, mencionó.   

Recordó que de 2000 al 2007 cuando estudió la carrera de medicina tuvo que sacrificar tiempos especiales con la familia, eventos sociales e inversión de tiempo.   

“Yo siempre les digo a mis alumnos que cuando se ven las cosas desde abajo, se ven más grandes y eso te hace pensar que todo es posible. El sacrificio de estar fuera de casa, lejos de la familia, algún día se los habrá de recompensar el tiempo y la vida misma”, externó.   

Comentó que otro gran apoyo para su formación en la medicina fue el crédito educativo, una ayuda muy importante que los estudiantes de escasos recursos reciben para que logren sus sueños.   

Relató que la idea de ser médico siempre estuvo presente durante su juventud, al ser un estudiante con promedios altos en secundaria, preparatoria y universidad.   

“Tuve la fortuna de participar en olimpiadas del conocimiento, la verdad, con mucha humildad lo digo, he sido un buen estudiante, aplicado y con muchos deseos de superarme”, confesó.   

Asegura que en su formación académica le ha ido bien, en la que ha podido especializarse a lo largo de los últimos diez años.  

“Siempre quise estudiar, en aquellos años que estaba en la secundaria, un doctor de mi centro de salud y de mi comunidad, le dijo a un paciente que la diabetes era un síndrome, de ahí en adelante me interesó la palabra y empecé a investigar un poco más”, describió.   

Después de eso, dijo, le platicó al médico pasante que quería estudiar la carrera de medicina.   

“Cada vez más al escuchar los términos médicos, me interesó mucho y quería ir al fondo de las cosas, pero me sugirió que esperara el momento idóneo para elegir un área de la salud”, aseguró.   

Jesús Armenta empezó a descubrir las ciencias químico-biológicas en la preparatoria Cecytes del ejido 24 de Febrero, una localidad que se encuentra en los límites con el vecino Estado de Sinaloa en la especialidad de biotecnología.   

Compartió que hoy en día, cuando da de alta a un paciente siente que todo ha valido el esfuerzo, al contribuir con su salud y aportar un granito de arena para que se recupere.   

“Hay que decir que en un hospital no estás solo, hay un equipo que ayuda para que ese paciente pueda ser dado de alta, por lo tanto, cada integrante cumple una función muy importante en la recuperación. Salvarle la vida a alguien, es la mejor satisfacción que podamos recibir”, indicó.   

Jesús Velderráin lleva doce años de servicio en la medicina, de los cuales ocho han sido en la especialidad de pediatría y ha podido participar en la sociedad. Además, es maestro de medicina en el mismo hospital como parte de los colaboradores de enseñanza.   

“Actualmente estamos poniendo nuestro granito de arena para la formación de residentes y también me desempeño como médico pediatra privado, busco seguir preparándome y actualizándome en mi especialidad”, compartió.   

El profesionista aprovechó para hacer un llamado a la población para que se sigan cuidando y no bajen la guardia en los protocolos sanitarios para evitar contagiarse de Covid.  

Dijo que él es una de los millones de víctimas de esta enfermedad, la cual lo llevó incluso a estar en terapia intensiva, pero gracias a los cuidados del personal médico, pudo salir adelante.   

 

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