'Pago' a UABC sólo trasladó una deuda a otra: experto
Por: Octavio Fabela
TIJUANA.- El día de ayer, el gobierno de Baja California presentó como punto culminante del primer informe de actividades de Jaime Bonilla, la entrega de un cheque por poco más de mil 700 millones de pesos al rector de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) como pago de una deuda que se acumuló durante la administración de Francisco Vega.
Sin embargo, la forma en la que se obtuvo el dinero resulta opaca y las versiones de los secretarios de Hacienda, Rodolfo Castro y de Honestidad y Función Pública, Vicenta Espinoza son contradictorias y dejan ver que se trató de un traslado de una deuda por otra deuda, observó el abogado fiscalista, Adolfo Solís Farías.
“Me parece que para tener transparencia y para poder tener legitimidad en este actuar se debe de llegar al fondo de qué, de dónde se obtuvieron esos recursos, cuál fue el compromiso, el nivel de financiamiento, cómo es que llegaron a esa decisión y bajo qué figura jurídica se respaldó toda esta operación”, señaló.
El fiscalista comentó que entre las explicaciones que rindieron ambos funcionarios luego del informe presentado la tarde del domingo “existen inconsistencias” pues mientras el secretario de Hacienda presume que el dinero proviene de ahorros, la secretaria Vicenta aclaró que se trata de un financiamiento que necesitó de bienes inmuebles que fueron aceptados por una afianzadora, pero ninguno de los dos funcionarios explica cuál es el instrumento jurídico que se utilizó y cuántos serán los intereses que se deberán pagar por él.
“Si no llegamos al fondo entonces tenemos una oscuridad presupuestal y esa oscuridad presupuestal hace daño, aunque el fin sea lícito y legítimo” manifestó.
Asimismo, Solís Farías, puntualizó que la opacidad de la forma en la que se financió el pago de la deuda a la UABC se vuelve más compleja si se considera que el Ejecutivo envió una iniciativa que fue aprobada sin el trámite a comisiones en el Congreso de Baja California, en la que se autoriza al gobierno de Baja California a pagar durante 20 meses el dinero que se adeudaba a la máxima casa de estudios.
“Que dos secretarios de esa magnitud e importancia tengan una opinión diferente e incoherente en términos presupuestales es sumamente peligroso”, finalizó.