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El mantel virginal

Es tiempo de leer la nueva columna del chef Juan Ángel.

Mantel virginal
Mantel virginal Archivo

por Juan Ángel Vásquez

08/06/2026 16:45 / Uniradio Informa / Columnas / Actualizado al 08/06/2026

Por @chefjuanangel

-¡Aurelia, tú te vas a encargar del mantel!

-Ay, amá, ¿para qué le vas a poner mantel a la mesa?

-¡No me retobes, Aurelia del Carmen, y ponte a preparar el mantel!

Faltaban menos de 24 horas para el gran día: la boda de Eduviges, hermana menor de Aurelia. 

-¡Ay, muchacha, apúrate con la leña, ese mantel no va a quedar listo!- gritó de nuevo Consuelo, su mamá, quien le había dado esa gran tarea. 

Aurelia del Carmen era la hija mayor. Las malas lenguas decían que se había quedado solterona porque espantaba a los hombres con su voz ronca y su altura de casi dos metros. 

-Mira nomás la muchacha jodona, qué buena pa' quebrar leña- exclamó Gilberto, un vecino que la veía por encima de la barda mientras Aurelia rompía los troncos de mezquite con un solo hachazo. 

-Apúrate, mi'jita, qué bárbara, apenas vas a atizar, recuerda que el mantel debe quedar virginal- gritó su mamá desde la cocina. 

-Virginal debería llegar Eduviges al altar- contestó al mismo tiempo que salió volando un sartén por la ventana.

-Le vuelves a levantar un falso a tu hermana y te aviento con el de los frijoles- contestó furibunda su mamá.

Cuando terminó de hacer leña, se dirigió a la hornilla, encendió el fuego, dispuso encima una olla mediana, la llenó con agua y vació uno puños de harina de trigo. Después de hervirlo, obtuvo un atole en el que sumergió un largo mantel color blanco que, anteriormente, había sido refregado en el lavadero para quitar manchas de grasa y chile.

Lo sacó de la olla, lo exprimió y tendió al sol para que secara. 

-¡Aurelia, ten mucho cuidado con las planchas, no vayas a tiznar el mantel!

Una vez seco, dispuso cinco planchas de fierro sobre las brasas calientes, extendió el mantel sobre una larga mesa, lo roció con agua y tomó una plancha. 

-Ay, muchacha, limpia antes la plancha, ya te dije que se va a manchar. 

Tomó un pedazo de tela grueso y frotó la plancha para quitarle el tizne, luego la deslizó sobre el mantel, la volvió a poner sobre las brasas, tomó la siguiente plancha y así, después de hora y media terminó. 

-¡Aquí está el pinche mantel virginal!- gritó Aurelia y lo aventó simétricamente doblado sobre la cama donde también estaba el velo de la novia. 

-Te voy a lavar esa boquita con un estropajo- gritó su mamá mientras subía el cierre al vestido de Eduviges.

 

-¡Qué vivan los novios!

-¡Vivan!

Después de una caminata por las calles empedradas, acompañados de los Apenitas (los músicos del pueblo que apenitas cantaban), llegaron al corral de la casa de Consuelo, lugar donde se llevaría a cabo el magno evento. 

Al centro del patio había una mesa que brillaba con el resplandor del sol, el mantel blanco virginal la cubría por completo y sobre él, de extremo a extremo de la mesa, había unos trozos de panes dispuestos para los invitados.

 

Antes de que los panes se pusieran en una canasta al centro de la mesa o junto al plato de comida, en la Capital del Mundo era tradicional volcarlos sobre una mesa con mantel virginal para que los invitados tomaran su porción y pudieran acompañar la barbacoa.

 

 

 Chef Juan Ángel Vásquez - Licenciado en Periodismo y chef profesional, creador de contenidos gastronómicos para plataformas digitales y embajador de marcas de alimentos.

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