Farid Walizadeh encuentra su sueño en el deporte
MÉXICO.- El boxeador Farid Walizadeh es el vívido ejemplo de la importancia del “Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz”, que se celebra este lunes, al expresar que con cada oscuridad hay una luz, porque el deporte le dio un sueño, cuando no tenía nada.
Farid nació hace 22 años en Afganistán, a los siete de edad abandonó su país en guerra, luego viajó por Pakistán, Irán y Turquía, vivió un tiempo en prisión y en un orfanato antes de llegar al Centro de Refugiados de la ONU en Estambul.
“Cuando tenía nueve años estuve en prisión por viajar de ilegal a Europa y, entonces, la vida era mucho más difícil, pero desde niño intentaba ver los aspectos positivos. Dibujaba y pintaba para tratar de pasar el tiempo, porque con cada oscuridad hay una luz. Todos los días llega la noche, pero al día siguiente volverá la luz”, expresó el atleta.
En 2012 encontró refugio en Lisboa, Portugal, donde estudia arquitectura y entrena boxeo bajo la supervisión del entrenador Paulo Seco, porque ahora tiene un sueño, ir a los Juegos Olímpicos Tokio 2020.
“El deporte realmente cambió mi vida, porque no tenía nada, ni siquiera un sueño, porque como refugiado, en un largo viaje en esos centros y en prisión sin tener nada, ni siquiera puedes soñar, porque necesitas coraje para soñar”, abundó el ahora portugués.
Su encuentro con el deporte le ayudó, primero, a olvidar el trauma de refugiado y luego empezó a ver que podía hacer del deporte su vida, por lo cual cada día su sueño se hizo más grande y ahora quiere ir a los Juegos Olímpicos Tokio 2020.
“El deporte me dio la esperanza y el poder mental y físico para soñar y volver a intentarlo. Sé que me voy a caer muchas veces, pero voy a ponerme de pie una vez más debido al poder de mi sueño”, expresó para la página oficial del Comité Olímpico Internacional (COI).
Farid encontró en el boxeo la confianza en él mismo, porque antes no podía hablar con otras personas, incluso ni siquiera podía decir su nombre en la escuela porque no tenía confianza para lo más mínimo.
“Con el boxeo comencé a ganar confianza, porque inicié a tener contacto con la gente, comencé a gritar y a dar toda esa energía negativa al saco de prácticas, y es por eso que el boxeo ha tenido un papel importante en mi vida, porque ahora tengo mi confianza y mis sueños”, concluyó.