Miguel Martínez, el brazo derecho de Pereyra
Redacción Cimarrones.- Uno de los colaboradores más cercanos al Director Técnico de los Cimarrones de Sonora, Gabriel Pereyra, es su Auxiliar Miguel Ángel Martínez, quienes llegaron para el Guard1anes 2020 para encabezar el proyecto del equipo sonorense, en donde han podido darle una nueva cara, en cuanto a propuesta futbolística, que ha sido del agrado de la afición.
Esta es su primera experiencia del “Negro” Martínez integrando un cuerpo técnico y se ha complementado muy bien con el estratega, con quien tiene una amistad desde que jugaron juntos en Atlante en 2009, entregando resultados positivos, pero con la confianza de mejorar lo logrado y cumplir los objetivos por los que llegaron a Cimarrones.
“Llegó la invitación de Gaby después de un año de haberme retirado y la verdad que siempre quise estar de este lado y comenzamos este nuevo camino formando parte del Cuerpo Técnico y la verdad que ilusionado, disfrutándolo mucho, creo que hacemos una mancuerna muy buena, por las características y la forma que tenemos de ver el juego”, afirmó Martínez.
Su rol es muy importante por todo lo que aporta en cuestiones de táctica fija, análisis de partido previo y el desenvolvimiento del aparato defensivo, pues él con la experiencia de haber sido defensa en su carrera como futbolista profesional, le transfiere a esa línea sus conocimientos para mantenerse como una barrera sólida y ordenada que le de soporte al resto del equipo.
“Me encargo directamente de lo que es pelota parada y el análisis general de los equipos a los que nos vamos a enfrentar, de las virtudes y debilidades que pueda tener el equipo rival, entonces eso se platica para armar la semana, para empezar a programar lo que va a ser el juego, para darle todas las herramientas a los muchachos, tratar de lograr el mejor desempeño de ellos”, relató.
La unión dentro del vestuario y en concreto del cuerpo técnico, el estratega argentino lo considera como una de las fortalezas de Cimarrones, pues al trabajar en conjunto arman los partidos de acuerdo a lo que ven todos los integrantes y eso hace que sean varias opiniones que se suman para el beneficio del equipo en cada juego a disputarse.
Miguel Martínez llego a México a jugar para el León en el 2008, en 2009 pasó a Atlante, con quienes jugó un Mundial de Clubes, en 2011 fue a Jaguares de Chiapas y Querétaro es con el equipo que más se le recuerda, siendo el capitán y referente en defensa, además de ser el encargado de levantar la Copa MX con los Gallos Blancos, con quienes jugó 144 partidos entre 2014 y 2018.
Se retiró en el futbol de su país con Belgrano, equipo que lo vio nacer, y de ahí empezó a manejar la posibilidad de continuar cerca del futbol, así que se preparó y ahora disfruta estar desde fuera de la cancha, en su etapa de jugador siempre lo dio todo, nunca se guardó nada y ahora intenta que sus jugadores vean el futbol un poco a su modo y que entiendan todo lo que demanda esa profesión.
Ahora que está en Cimarrones quiere ir madurando como persona y como entrenador, ir consiguiendo objetivos que tiene el club y tratar de ir en línea ascendente todo el tiempo y cuando llegue el momento adecuado pegar el brinco a otras instancias e irse abriendo camino en una profesión tan complicada como lo es la del entrenador de futbol.
“Todos los equipos los objetivos que se plantean siempre son altos, de conseguir títulos, de lograr cosas importantes, pero para llegar a eso hay que creer en el camino y cosechar en el camino, nosotros estamos hoy en esa senda de crecer como equipo, en lo personal trabajo día a día para tratar de ser mejor, es mi primera experiencia de este lado, entonces hoy tengo que seguir nutriéndome, aprendiendo y preparándome, pensando siempre en ser mejor y crecer, finalizó.