Atiende Profepa varamientos de mamíferos marinos en Ensenada
México, 16 May (Notimex).- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) atendió el varamiento de una ballena y cinco lobos marinos en una playa de la ciudad de Ensenada, como parte de acciones de vigilancia en las costas de Baja California.
El 7 de mayo, la delegación de la Profepa recibió un reporte ciudadano de Ensenada para informar la presencia de una ballena muerta en la playa conocida como “Lengüeta Arenosa”. Personal de la dependencia se trasladó al sitio y localizó el cadáver de un ejemplar juvenil de ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) en estado de descomposición avanzada.
Durante la observación del organismo, se dedujo que su muerte (al tener descomposición avanzada) fue en mar adentro por causas desconocidas. Se observó la pérdida de la extremidad de la aleta caudal y otros rasgos físicos característicos del proceso de degradación natural.
La Procuraduría destacó que el mamífero marino ya había sido atendido por esta autoridad el 19 de marzo pasado, en donde se dio disposición final del mismo mediante sepultura. Sin embargo, debido a las condiciones naturales del lugar como la fuerte marejada, presencia de mareas vivas y oleaje de alta energía, fue desenterrado.
Por ello, en apego al Protocolo de Varamiento de Mamíferos Marinos, se procedió a realizar nuevamente las maniobras para la disposición final del organismo y así evitar riesgos a la salud pública de las casas habitacionales colindantes al lugar donde ocurrió el varamiento.
Para ello, se requirió de una maquinaria pesada retroexcavadora, a efecto de movilizar al ejemplar fuera de la zona de la rompiente y sepultarla in-situ.
Una vez concluido lo anterior, y con las medidas necesarias por la contingencia sanitaria del COVID-19 presente en la entidad, los inspectores realizaron un recorrido de vigilancia en la playa en el que detectaron un total de cinco ejemplares de mamíferos marinos muertos identificados como lobo marino de California (Zalophus Californianus), encontrados en distintos puntos de la playa.
Cada uno presentó distintos estados de descomposición, lo que sugiere que llevaban un tiempo considerable de exposición, al observarse también degradación natural por aves carroñeras y fenómenos naturales. Con el apoyo de la maquinaria, se enterraron los cuerpos de los lobos marinos in-situ, con el objeto de evitar riesgos para la salud.