Corte de EU niega asilo a transexual mexicana
ESTADOS UNIDOS.- Carolina Ibarra, una inmigrante mexicana, que es transexual, expresa que la paraliza el miedo cuando piensa en que quizás se vea forzada a regresar su país natal, del que aún arrastra recuerdos dolorosos.
La inmigrante se afianza a la esperanza que le queda tras pelear durante nueve años por obtener el asilo en Estados Unidos luego de que un tribunal de apelaciones fallará en su contra.
La Corte de Apelaciones del Quinto Circuito en Louisiana le negó recientemente el asilo a Ibarra al afirmar una decisión anterior de la Junta de Apelaciones de Inmigración que se lo había negado en 2019.
La junta tomó esa decisión después de que un juez fallara en contra de la mexicana en octubre de 2017.
De momento sigue trabajando por las tardes como mesera en un restaurante en Albuquerque, Nuevo México, y reza para que su abogada pueda negociar con el gobierno estadounidense.
Ibarra, quien nació en Durango y se crió en un pequeño pueblo de ese estado, llegó a Estados Unidos en 1996, cuando tenía 18 años, aprovechando que una hermana y su cuñado vivían en Nuevo México.
Grupos como Human Rights Watch aseguran que en México y otros países de Latinoamérica se han registrado importantes avances legislativos en la defensa de los derechos de las personas LGBTTTI.
Sin embargo, ese progreso ha quedado oscurecido por episodios de violencia.
Cristian González, investigador de derechos LGBTTTI del grupo, enumeró recientes actos de violencia contra personas LGBT en la Ciudad de México y en estados mexicanos cercanos a la frontera estadounidense.
El tribunal del Quinto Circuito afirmó la decisión de denegar el asilo a Ibarra porque concluyó que existía suficiente evidencia de avances en cuanto a protecciones legales para personas LGBT en México.
Ahora se pregunta qué le deparan los días porque no sabe como sería una vida en México, donde no cree que lograría conseguir trabajo.
El gobierno del presidente Joe Biden ha emitido directrices de no detener a migrantes sólo por el hecho de vivir ilegalmente en Estados Unidos. La administración asegura que se concentra en detener sólo a los que cometen delitos o son un peligro para la sociedad.
Ibarra espera no tener que volver a las sombras.