Estados Unidos

Hombre murió tras pasar 27 horas atrapado en una cueva

John Edward Jones, de 26 años, disfrutaba de la exploración de cuevas; en 2009 quedó atrapado al sudeste de Utah, en Estados Unidos
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Agencias 10-10-2022

ESTADOS UNIDOS.- John Edward Jones era un joven estadounidense de 26 años, junto con su hermano Josh (de 23 años) y otros nueve amigos, cuando el 24 de noviembre del 2009 decidieron explorar una profunda cueva llamada Nutty Putty, ubicada al sudeste de Utah, en Estados Unidos, sin saber que sería su última expedición.

 

Según el Universal, consignó la revista de ciencia 'Howstuffworks', era un lugar favorito entre los famosos 'Boy Scouts' y los estudiantes universitarios.

 

No obstante, la popularidad de su encanto decayó cuando varias personas vivieron situaciones de tensión y miedo al quedar atrapadas allí.

 

Aunque ya no realizaba la actividad con tanta frecuencia, puesto que la mayor parte de su tiempo estaba exclusivamente dedicada a su esposa Emily y a su hija Lizzie, y cursaba sus estudios en Medicina en la Universidad de Virginia, Jones volvió al ruedo.

 

Apenas pasada una hora del inicio de la expedición, las cosas empezaron a complicarse. Tras pasar por las estrechas profundidades rocosas, John se desvió del resto de las personas y se metió en un pasaje, el cual creyó que era al que muchos llamaban 'canal de nacimiento'. Si bien el espacio no propiciaba una verdadera comodidad, decidió pasar la cabeza, luego el pecho y finalmente las piernas.

 

A los pocos minutos, se percató de que cometió un grave error: el lugar donde estaba no era el que él pensaba.

 

Cuando notó que los intentos por volver atrás eran en vano, siguió su camino y avanzó, pero el espacio de 25 centímetros de ancho y 45 de alto lo dejó inmovilizado. Le costaba respirar y pidió ayuda a gritos.

 

Sin más opciones, Josh salió del lugar, abrumado por la situación. Lo primero que hizo fue llamar a las autoridades, mientras su hermano mayor estaba atrapado 30 metros por debajo de la superficie.

 

Llevar al equipo de rescate no resultaría fácil y el tiempo era muy valioso. No obstante, el aviso de la noticia llegó rápidamente y, una vez que arribaron al sitio, comenzaron con las tareas de auxilio.

 

La primera persona que llegó al sector donde estaba John fue una mujer llamada Susie Motola, con quien, según el medio 'The Salt Lake Tribune', el joven mantuvo una breve conversación.

 

En ese momento, se encontraba sofocado y con problemas para respirar. Llevaba tres horas atrapado y lo único que visualizaba la rescatista eran sus zapatillas deportivas color negro y azul.

 

Durante las siguientes 24 horas, un centenar de rescatistas trabajaron arduamente para sacarlo de la cueva con vida.

 

¿El mecanismo que eligieron?, atarlo con un sistema de poleas y cuerdas para movilizarlo.

 

Pese a que en un principio todo salió a la perfección, a los pocos minutos la operación terminó de forma abrupta: una de las poleas se saltó de su punto de anclaje a causa de la arcilla viscosa que había en la superficie y John regresó a la posición inicial. El ángulo en el que se encontraba no era el más adecuado, ya que le generaba una gran tensión en el cuerpo, especialmente en sus órganos vitales.

 

Sin más opciones, el personal que trabajaba en el lugar se vio frustrado por lo sucedido y pasaron pocas horas más para recibir la desoladora noticia: John tuvo un paro cardiaco y murió.

 

Rápidamente, los medios locales transmitieron lo ocurrido: aquel hombre de fe católica y un carisma que todos sus seres queridos remarcaban, dejó de respirar. Era ya 25 de noviembre y había pasado un día del inicio de la expedición. Tenía apenas 26 años.

 

Luego de su muerte, la Administración de Tierras de Fideicomiso Escolar e Institucional de Utah explicó que para recuperar el cuerpo debían hacer un esfuerzo sobrehumano, por lo que llegaron a un acuerdo con sus familiares para dejarlo en la cueva y cerrarla permanentemente.

 

Lo que comenzó como una jornada de aventura se convirtió en una verdadera pesadilla.

Los rescatistas que trabajaron ese día, así como los familiares de John, se volvieron un verdadero ejemplo de cómo mantener la tranquilidad en medio del drama. Aunque el final fue fatal, se aseguraron de que no ocurra nunca más una muerte en el área.

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