México

Billetes con las iniciales del 'Chapo' salen de cajero en Culiacán

Las iniciales del capo también han aparecido en despensas otorgadas por el Cártel de Sinaloa.
Agencias 02-10-2020

México.- El encontrarse en una cárcel de máxima seguridad no le ha impedido perpetuar su figura en Culiacán, Sinaloa, a Joaquín (El Chapo) Guzmán Loera, ya que en esta ciudad se reportaron en circulación billetes de 200 pesos con la leyenda: “De su amigo JGL”.

Las iniciales del capo coinciden con las que aparecen al reverso de un billete que expidió un cajero automático ubicado en la tienda Soriana Zapata de la capital sinaloense.

De acuerdo con Río Doce, se habría colocado el sello color vino de tinta indeleble sobre el águila real y el sahuaro en el diseño más reciente del Banco de México (Banxico) del billete de 200 pesos.

Más allá del sello, no se observa alguna otra modificación del dinero. Para Banxico este billete aún conserva su valor y es aceptable que siga circulando pues no corrompe alguna normativa referente a los billetes sellados.

La institución ha dado a conocer que quedarán sin valor aquellos billetes que cuenten con “palabras, frases o dibujos, en forma manuscrita, impresa, o cualquier otro medio indeleble, que tengan como finalidad divulgar mensajes dirigidos al público, de carácter político, religioso o comercial”.

Los billetes fueron expedidos en 2019 por el Banco de México, es decir, dos meses después de que el capo mexicano considerado como el líder del Cártel de Sinaloa fuera condenado a cadena perpetua por liderar una organización criminal, cometer asesinatos, traficar marihuana, cocaína, metanfetamina y heroína a los Estados Unidos.

Este tipo de mensajes con las iniciales del capo han sido persistentes durante la pandemia. En uno de los últimos casos registrados estuvo la entrega de despensas con sus iniciales a las afueras del Hospital General de Culiacán, donde se congregaban principalmente familiares de personas con coronavirus.

Los presuntos miembros del Cártel de Sinaloa llegaron al lugar en camionetas que ya eran reconocidas por la población como parte de la organización delictiva. En ella, sus pasajeros se encargaban de entregar las despensas a nombre de “Los Chapitos”.