México

Posición de la CNTE ante el regreso a clases

El regreso a clases del ciclo escolar 2020-2021 tiene una característica sui géneris, en medio de una pandemia de resultados catastróficos.
Uniradio Informa 23-07-2020

MÉXICO.- El regreso a clases del ciclo escolar 2020-2021 tiene una característica sui géneris, en medio de una pandemia de resultados catastróficos para el pueblo trabajador; el COVID-19, que la soberbia neoliberal y su incapacidad para evitar los riesgos contra la especie humana ha provocado, está estrechamente vinculada al desarrollo del capitalismo. La crisis sanitaria dejará muchos muertos pero eso no transformará en nada la esencia y la forma del nefasto régimen capitalista. En realidad lo que veremos en los próximos días, meses y años, serán los reacomodos para esta fase del desarrollo del neoliberalismo.

Nos preocupa que ante el creciente número de víctimas de la pandemia, esencialmente entre los más pobres de la población, pretendan el inicio de clases, sin contemplar las condiciones de vulnerabilidad del magisterio, los alumnos y padres de familia; así como las graves carencias del sector educativo, como territorio devastado por más de tres décadas de neoliberalismo.

Las enfermedades crónicas-degenerativas que el magisterio padece, son enfermedades de larga duración, por lo general de progresión lenta: las enfermedades cardíacas, los infartos, el cáncer, las enfermedades respiratorias, hipertensión y diabetes, causas de un índice considerable de mortalidad.

De igual grado de vulnerabilidad son las compañeras con embarazo. Entre nuestros compañeros hay contagiados y decesos a causa del COVID 19, la negativa del ISSSTE a realizar las pruebas de detección y diagnóstico, imposibilita conocer, detectar y tratar los casos. Se complica más esta situación con un ISSSTE que siempre ha tenido un funcionamiento deficiente, clínicas y hospitales en condiciones paupérrimas, desabasto de medicamentos, meses de espera para estudios clínicos y filas y filas en el área de urgencias. Niegan categóricamente la organización social y sanitaria a las comunidades que ni siquiera cuentan con un doctor.

El desafío es grande, en el caso de los niños y niñas en el regreso a clases, para que permanezcan sanos y protegidos: los pobres, en extrema pobreza, en calidad de calle, económicamente activos, con violencia intrafamiliar, familias disfuncionales, inmigrantes, con desnutrición, obesos y un largo etcétera, un reto prioritario son los miles de niños y niñas con alguna discapacidad u otra condición. Podrán imaginar el impacto de las secuelas y consecuencias del confinamiento para ejercer modelos de regulación emocional o confían absurdamente en la capacidad infantil de resiliencia.

Para los padres y madres de familia la situación no es halagüeña, porque los obligan, bajo amenaza, con escasa o ninguna garantía de dotación de implementos de protección personal, asistir a laborar, con la incertidumbre de contagio en lugares a donde acuden a trabajar, deslindándose de la responsabilidad y obligación de garantizar la máxima seguridad y protección, su objetivo es reactivar la economía con el factor principal: el trabajo generador de la riqueza.

Otro factor, de no menor importancia, son los centros escolares: deteriorados gravemente por el sismo del 19 de septiembre 2017 y el del 23 de junio 2020 sin hacer estudios periciales, sin reparación y mantenimiento total de los inmuebles, sin espacios suficientes y funcionales, desabasto de agua, ventilación deficiente, mesa-bancos obsoletos y no está por demás, mencionar las escuelas de “palitos” en muchos rincones alejados de todas las entidades federativas.

Para la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación el regreso a clases no tiene una fecha fatal, su definición, tiene que ver con desterrar los comunicados ambiguos, las declaraciones ocurrentes, el dispendio de recursos e intereses ajenos al proceso educativo; consideramos categóricamente la necesidad de implementar una ruta congruente, con objetivos perfectamente definidos en tiempo y forma, que subsane los rezagos mencionados, priorizando las condiciones necesarias e indispensables de alumnos, padres y madres de familia, docentes y centros escolares, recuperando la vasta experiencia de las comunidades educativas para organizarse convenientemente ante la inacción de las autoridades de la SEP y en muchas ocasiones sin el respaldo del Estado.

CONDICIONES NECESARIAS PARA EL REGRESO A CLASES

1. Ante la desigualdad social y económica evidenciada por la pandemia, se exige mejorar las condiciones de vida de los estudiantes, maestros, padres de familia y la sociedad en general, a través de un programa integral emergente que reactive de manera inmediata la economía del campo y la ciudad.

2. Garantizar la fuente de trabajo y un salario digno para todos los trabajadores de los diferentes sectores, para sobre llevar la crisis económica que se vive y el aumento desmedido del precio de la canasta básica en estos días de contingencia sanitaria.

3. Garantizar los servicios de atención médica digna y oportuna en todos los pueblos y comunidades del país, para ello se requiere la infraestructura adecuada y material sanitario suficiente, así como la dotación de insumos que van desde equipo instrumental técnico, material de protección y seguridad sanitaria, bajo la correcta y estricta aplicación de los protocolos establecidos, en todas las clínicas y hospitales. Así como aplicar con transparencia los recursos y programas económicos destinados a las entidades para la atención de la contingencia sanitaria y sus consecuencias.

4. Como clase trabajadora reconocemos la loable labor de todos los trabajadores del sector salud en estos momentos difíciles por lo que demandamos categóricamente: su integridad física y psicológica, un salario extraordinario, respeto a los derechos laborales priorizando la basificación de todo el personal eventual. La contratación del personal que se requiere para hacer frente a la pandemia.

5. Considerar como riesgo laboral trabajar bajo las condiciones que implica la nueva realidad, así como proteger a los trabajadores de la educación que se encuentren entre el grupo mayor riesgo, sin que eso signifique perder su estabilidad laboral y económica.

6. Garantizar las condiciones sanitarias básicas en las escuelas públicas del país para proteger la salud de la comunidad escolar, con el material, insumos y las medidas de seguridad necesarias para valorar el inicio del nuevo ciclo escolar.

7. Adecuar los reglamentos, protocolos y la dinámica escolar para evitar la saturación de personas en los espacios educativos, disminuir el número de alumnos en atención por día, organizar los grupos escolares, establecer horarios, roles y calendarios en coordinación con los padres de familia.

8. Abrir espacios públicos de análisis de las nuevas materias que la SEP pretende introducir, como supuesta necesidad por la crisis de salud. Con especialistas, pero sobre todo y principalmente, con profesores y profesoras de base, para construir de forma democrática los cambios al plan de estudios.

9. Fortalecer y retomar las propuestas educativas alternativas; en particular la propuesta pedagógica de la CNTE. Brindar a los maestros de grupo la libertad de cátedra para desarrollar los aprendizajes y conocimiento científico necesarios para enfrentar la pandemia y sus consecuencias, acordes a las necesidades y contextos de las comunidades educativas.

10. Que cesen los intentos de privatización de la educación, por medio de la imposición gradual la educación virtual y a distancia. Que la SEP ponga fin a los convenios con las corporaciones dedicadas a la venta de productos y servicios digitales. Se proporcione a los trabajadores de la educación, estudiantes y familias, las herramientas y los equipos tecnológicos, así como una verdadera y consensada con los docentes, actualización profesional en temas digitales y acceso universal a internet para desarrollar la educación a distancia, mientras no existan las condiciones sanitarias para el regreso presencial a las aulas.

No permaneceremos impávidos ante el incremento de fallecimientos al contrario como en otros tiempos estaremos a la altura que reclama el momento histórico, porque creemos que es el pueblo organizado, siempre el pueblo organizado, el que será capaz de enfrentar esta crisis.

El aislamiento social obligado por el COVID-19, no lo concebimos como reclusión e inacción política. En diferentes espacios desarrollamos actividades diversas para reclamar nuestras demandas, las que reiteramos en comunicados en estos meses de pandemia.

EXIGIMOS:

ABROGACIÓN TOTAL DE LA MAL LLAMADA REFORMA EDUCATIVA PEÑISTA.

1. Reinstalación de todos y todas los cesados del país por luchar en defensa de la educación pública.

2. Justicia a los compañeros asesinados y reprimidos, castigo a los culpables materiales e intelectuales, reparación integral de los daños, castigo a los culpables, liberación de los presos políticos, cierre de los procesos judiciales y las carpetas de investigación; restitución de derechos.

3. Presentación de los 43 Normalistas de Ayotzinapa y de todos los desaparecidos por luchar.

4. Es fundamental la formación del magisterio, el financiamiento adecuado de la educación, la conducción democrática de la misma y la orientación científica y socialmente progresista que plantea el espíritu original del artículo Tercero Constitucional.

5. Resolución de las incidencias administrativas que han conculcado derechos de los trabajadores de la educación en todas las entidades del país.

6. Democracia sindical real y profunda. Fuera charros del SNTE. Exigimos al gobierno respeto y reconocimiento a las instancias sindicales y estructuras de la CNTE elegidas en nuestros procesos democráticos.

7. Demandamos que se suprima el uso de la UMA para el cálculo de pensiones y mejores condiciones en servicios de salud y seguridad social.

8. Continuación del programa de basificación para todos los trabajadores de la educación.

9. Mediante el diálogo se construyan los protocolos, programas y acciones necesarias que garanticen un seguro regreso a clases.

10. Instalación inmediata de la mesa central con la Comisión Nacional Única de Negociación de la CNTE y el Ejecutivo Federal.

Manifestamos:

La organización escolar no es ajena a lo que ocurre en su entorno, al contrario forma parte de la red de articulaciones sociales y culturales que definen a la sociedad, en la que es parte vital y activa, entendemos que esta contingencia requiere de la conciencia social, esa que genera lazos de solidaridad, cooperación, colaboración y organización, por eso ratificamos nuestro compromiso de educar para la vida, lo que nos obliga a preservar la salud y la vida de los actores del proceso enseñanza aprendizaje y de nuestro pueblo.

La unidad del magisterio aglutinado en la CNTE y nuestros hermanos de clase, en una instancia nacional de organización de los trabajadores, es una condición impostergable para conquistar nuestras demandas reivindicativas e históricas. Consideramos que la instancia nacional de organización de los trabajadores debe ser en lo fundamental unitaria, incluyente, democrática, tolerante, que combine todas las formas de lucha, respete las decisiones y acuerdos de base, mantenga su independencia política ideológica y tenga como objetivo la justicia, libertad y democracia.

Temas relacionados ciclo escolar CNTE Regreso a clases