Una buena hidratación ayuda en la recuperación de pacientes COVID 19
MÉXICO.- La hidratación juega un papel importante en el tratamiento y recuperación de un paciente con COVID-19. La pérdida de líquidos y minerales es perjudicial durante los episodios de fiebre, sudoración y diarrea, porque el agua ayuda a que el organismo cumpla con sus funciones correspondientes.
Diversos especialistas de la salud recomiendan tomar al menos dos litros de agua al día y acompañarlo de una alimentación saludable, para de esta manera fortalecer el sistema inmunológico que durante el proceso de infección se encuentra en una constante batalla. En especial, se debe supervisar que tanto niños como adultos mayores contagiados reciban la cantidad de agua necesaria.
El agua también funciona como aliado para mantener las mucosas nasales hidratadas, ya que al sonar frecuentemente la nariz sobre pañuelos o toallas desechables provoca que estas se resequen o irriten. Bajo cualquier concepto se debe evitar esa resequedad porque al tratarse de un tejido húmedo, mucoso y vascularizado, se convierte en un filtro para eliminar bacterias o gérmenes que también desean ingresar al organismo.
También el clima seco contribuye a que se resequen las mucosas nasales, por lo tanto, se recomienda el uso de humidificadores para reducir el ambiente seco y mantener la habitación del contagiado con una temperatura de al menos 20ºC. El COVID-19 es conocido como una enfermedad multisistémica que afecta a varios órganos del cuerpo como: corazón, pulmón, riñones entre otros, por ende, se debe cuidar las mucosas nasales para impedir el ingreso de otras bacterias.
Debe tomar en cuenta que al contraer coronavirus se presentan cuadros diarreicos, fiebre y sudoración que finalmente llevan al paciente a eliminar líquidos y sales minerales como los electrolitos. Los electrolitos contienen sodio, potasio, calcio y magnesio, y regulan la cantidad de agua del cuerpo, la acidez y la actividad muscular. Alimentos como el plátano, la leche y los frutos secos ayudan a reponer esta sustancia de forma natural.
Es imprescindible la hidratación y cuidar los electrolitos del cuerpo, pues la deficiencia de estos líquidos conlleva a una descompensación del organismo, que va desde un paro cardíaco hasta la muerte. Los signos que indican una deshidratación son: sed excesiva, boca, lengua seca, así como la reducción de micción, orina de color oscuro, fatiga y mareos.
Los líquidos en el cuerpo tienen la función asignada de eliminar toxinas, distribuir nutrientes y regular la temperatura corporal. Sin embargo, es importante que el agua de consumo esté libre de gérmenes y cualquier tipo de contaminación, a fin de que esta se convierta en aliada y no empeore el cuadro del paciente.
Otra de las fuentes de hidratación a la que recurre el organismo son los alimentos, pero este líquido es de menor cantidad y se encuentran mayormente en: pepino, lechuga, sandía y melón. A diferencia de las bebidas azucaradas que contribuyen a que se prolongue el período de deshidratación, lo cual perjudica la recuperación de un paciente contagiado con coronavirus.