El bitcoin y su impacto en el mercado de divisas
El mercado de las criptodivisas, con el bitcoin a la cabeza, se está convirtiendo cada vez más en un espacio altamente preciado por los inversores de todo el mundo. Al fin y al cabo, lo que casi todo el mundo adora de esta criptomoneda es su gran volatilidad. El bitcoin, así como otras divisas online como el litecoin o el ethereum, bate cada semana nuevos récords máximos y mínimos que atraen a numerosas personas a especular sobre este nuevo tipo de monedas.
Por ejemplo, cuando el Bitcoin estaba sumido en pleno rally alcista en 2017, habiendo subido desde los 900 dólares norteamericanos hasta los 2.990 hace unas pocas semanas, el bajón llegó de repente. Durante un par de jornadas casi que consecutivas, el bitcoin perdió un 20% de su valor, pasando de casi rozar los 3.000 dólares el día 12 de junio hasta un descenso que le llevó a un valor mínimo de 2.050 en la jornada del 15 de junio, tan solo tres días más tarde. Además, el bitcoin no descendió a los solo, sino que se llevó consigo a las otras criptomonedas presentes en el mercado.
Así pues, la volatilidad de este elemento es enorme, y esto es un valor muy apreciado en los mercados financieros a día de hoy. Por ejemplo, si uno se sabe anticipar a los movimientos gigantescos que se producen sobre los precios del bitcoin, es posible que los beneficios que se puedan acumular sean igual de gigantes. Así, al comprar bitcoin adquiere un instrumento perfecto que le puede proporcionar amplios márgenes de beneficio, así como una altísima dosis de riesgo, ya que estas dos suelen ser equivalentes.
¿Podría llegar a competir con las grandes divisas de Forex?
Visto el aprecio que muchos inversores y gente del sector financiero o informático tienen por el bitcoin y otras monedas electrónicas, cabe aquí preguntarse si estas podrán algún día a llegar a competir con las grandes divisas del Forex, como el dólar norteamericano, el euro, el yen japonés o la libra esterlina.
Pues lo cierto, así a bote pronto, es que no. Tal y como publicó en Twitter el multimillonario norteamericano Mark Cuban hace unos días, una gran parte del mundo aún no entiende la gran volatilidad de los instrumentos como las monedas electrónicas. Así, mucha gente se inclina a pensar que su desorbitado precio en comparación con hace unos años no es más que una burbuja financiera. Una burbuja que, claro, tendrá que explotar en algún momento. Aunque muchos le han colgado la etiqueta del 'oro 2.0' al Bitcoin, lo cierto es que este instrumento está lejos de ofrecer la seguridad y la cobertura que ofrece el metal precioso por excelencia. Sin esa seguridad, el bitcoin nunca se convertirá en el instrumento de cobertura que el oro es a día de hoy.
Y es que, claro, para poder competir con las grandes monedas y tener un impacto sobre el mercado de divisas tradicional, el Bitcoin debe primero llegar a tener una presencia tan expansiva como tienen estas. No cabe duda de que, por ahora, está muy lejos de conseguirlo. La propagación de las criptomonedas no es tan expansiva como algunos piensan, y sigue siendo un elemento sectorizado en ciertas partes de la población, sobre todo en gente del espectro de la inversión financiera o con amplios conocimientos de informática.
Mientras el Bitcoin y las otras monedas electrónicas no consigan llegar a un extracto más amplio de la población, será imposible que puedan competir o influenciar de manera alguna el mercado tradicional de divisas o Forex. Más de medio mundo maneja a diario dólares, euros, yenes o libras. Sin embargo, todavía muy pocos cuentan en su cartera con unos cuantos Bitcoins.
Una divisa electrónica totalmente descentralizada
Además, cabe decir que el propio carácter de las divisas electrónicas, ese mismo carácter que las ha llevado a ser un producto de inversión con gran éxito, es el que juega en su contra a la hora de ocupar el espacio de las divisas tradicionales. Y es que una de las características más aclamadas del Bitcoin es que no cuenta con el respaldo ni el apoyo de institución estatal o pública o privada alguna, sino que se sustenta en base a un sistema conocido como el blockchain.
Pues bien, lo cierto es que el hecho de no contar con el respaldo de ningún cuerpo reconocido hace que esta criptomoneda sea, por ahora, un elemento menos atractivo para el gran público. Así las cosas, habrá que esperar todavía un tiempo para ver que esta divisa electronica comience a tener influencia sobre los mercados de divisas tradicionales.