Román Yocupicio, el único gobernador de Sonora de extracción indígena
Por Fabián Pérez
Navojoa.- Román Yocupicio Valenzuela ha sido el único gobernador del estado de Sonora de extracción indígena.
Los restos del general permanecen en el Panteón Viejo de Navojoa, donde se encuentra su tumba (1890-1950), la cual sobresale de las demás, por estar en el acceso principal.
Javier Félix Gastélum, comenta que el sur de Sonora fue la cuna de importantes revolucionarios, entre ellos el general Álvaro Obregón Salido.
Uno de sus adeptos, Román Yocupicio fue presidente municipal de Navojoa y gobernador del estado de Sonora.
En 1950 se inauguró el Panteón Viejo de Navojoa con la tumba del general Román Yocupicio Valenzuela, tras morir de un infarto al corazón, “aunque hubo versiones de que falleció envenenado, porque tenía muchos enemigos políticos”.
Román Yocupicio llegó a la gubernatura de Sonora cuando el general Lázaro Cárdenas fue Presidente de la República.
“Lo interesante, se dice, es que ganó en unas elecciones limpias, porque la tribu mayo votó por él, ganando abrumadoramente”, recordó.
El general Román Yocupicio nació en Masiaca, municipio de Navojoa, el 28 de febrero de 1890. Su padre era Juan Yocupicio y su madre Paulina Valenzuela, ambos miembros de la etnia Mayo.
“La historia de Román Yocupicio es muy importante, porque creció en el idioma mayo como su primera lengua. Es el único gobernador de Sonora de extracción indígena, perteneciente a la etnia, cuya lengua fue otro y no el español,” destacó.
En Masiaca vivió sus primeros años de vida, ahí estudió el nivel básico y mantuvo su residencia. Pero llegó la Revolución y el asesinato del presidente Francisco I. Madero hizo que Román Yocupicio se integrara a las filas armadas.
En 1913 se puso a las órdenes de Álvaro Obregón. Dos años después de su ingreso al ejército alcanzó el grado mayor, y debido a su origen indígena, fue comisionado para asistir como intérprete en negociaciones con los miembros de la etnia mayo, quienes por esos años se encontraban sublevados.
En 1920 secundó el Plan de Agua Prieta para derrocar a Venustiano Carranza, un año después fue nombrado presidente municipal de Navojoa, combatió a la rebelión del guaymense Adolfo de la Huerta y a pesar de pertenecer a la fe católica, no secundó el levantamiento cristero.
Mientras el general Álvaro Obregón almorzaba en el restaurante La Bombilla, una tarde de 1928 un fanático religioso de nombre José de León Toral le dio muerte. Aquello cambió el rumbo de la política, la sociedad, la revolución y la vida de Román Yocupicio.
Siendo Presidente Municipal de Navojoa inauguró en 1921 la energía eléctrica y le tocó inaugurar el alumbrado público en la Plaza 5 de Mayo.
Como gobernador de Sonora puso la primera piedra en la Universidad de Sonora, en Hermosillo, pero le tocó concluir la obra a Anselmo Macías Valenzuela.