A tres años de denuncia por ataque de canes, autoridades siguen omisas
-2809/16/206 número de la denuncia.
Por: Octavio Fabela
TIJUANA.- Han pasado tres años desde que la hija de la señora Elizabeth fue atacada por unos perros del #31 de la calle Constelación, y hasta la fecha y pese a las denuncias emitidas, el caso no ha avanzado.
La madre de la joven relató que tres años atrás su hija regresaba de la escuela. El taxi la dejó a un par de cuadras de su casa, y para su mala suerte tenía que caminar por el domicilio donde radican los canes y el dueño evasivo de la ley.
Al hacerlo, la en ese entonces menor de edad fue atacada por ellos, y su madre considera que de no haberse sostenido de un barandal cercano para mantenerse de pie, pudo sufrir un destino similar al del hombre que murió por las mordidas de los mismos animales.
En ese momento, la señora Elizabeth no se encontraba en casa, pero cuando llegó encontró una ambulancia que atendía a su hija, así como varias unidades de la Policía Municipal. Los paramédicos le comentaron que tuvieron que vendar las piernas de su hija, pues sufrió heridas de consideración, mientras que uno de los agentes sugirió envenenar algunas salchichas para dárselas de comer a los perros y así acabar con su problema.
La mujer replicó que los animales no tienen la culpa de su actitud agresiva, y su intento de resarcir el daño debería ser dirigido hacia el dueño, que a pesar de las numerosas y constantes quejas ha logrado salir impune en cada ocasión. Por esto último, la señora cuestionó la calidad moral del oficial.
Al ser perros prácticamente callejeros, la madre comentó que no estaban vacunados, así que su hija tuvo que recibir más medicamentos, y se sometió a varias puntadas en sus piernas para sanar las laceraciones.
Inmediatamente, continuó, inerpuso una denuncia a las autoridades, quienes tomaron su testimonio, así como el de su hija, y se quedaron con la tarea de darle seguimiento, pero a tres años ha tratado de dejar el caso por la paz, ya que cree que el hombre no tendrá escarmiento alguno.
"Dicen las malas lenguas, no me consta, que venden droga y que están en contubernio con la policía", abundó.
Así como en el testimonio de otra vecina, la señora confirmó la versión que dice que el padre del dueño de los animales fue un importante judicial hace muchos años, y bajo ese argumento se siente prácticamente intocable.
"¿Necesita la policía que maten a una persona? Ya la mataron, ¿qué más se ocupa? Y luego lo peor es que la parada de ellos está frente a una parada de taxis", manifestó.
Con cantidades excesivas de dinero gastadas en medicamento y terapias; esto último ya que su hija ni siquiera podía acercarse a sus propios perros por temor a ser atacada, poco a poco ha bajado los brazos, pues está consciente de que han sido tres años en los que las autoridades se han comportado omisas, y tiene la idea de que continuarán del mismo modo.