Entrada de drogas provoca perversidad cultural asociada al delito
Por: Octavio Fabela
TIJUANA.- El desarrollo de nuevas drogas sintéticas y su entrada al mercado provoca que se incremente el consumo y con ello lo que los especialistas llaman “perversidad cultural asociada al delito”, eso significa que delitos que anteriormente eran muy raros, ahora serán comunes y después la sociedad empezará a percibirlos como normales y eso trae consigo mayor violencia hacia las mujeres, los adultos mayores o los niños, algo que hace 30 años era impensable y hoy es común, refirió Pedro Uriarte Molina, asesor de externo del Instituto Municipal contra las Adicciones.
El incremento en el consumo de drogas provocó que el delito “se desfasó y por eso tenemos que los delitos que hace 20 años hubieran sido noticia nacional, hoy son parte del día a día y es lógico pensar que con el Fentanilo vendiéndose en las calles esto va a crecer”.
“No solamente afectará el índice de consumo, también cambia la perversidad cultural que está enfocada al delito, delitos que antes eran muy raros hoy son comunes y después van a ser normales, entonces no solamente está progresando la adicción, sino también la perversión en el delito, que los delitos sean cada vez mayores, cada vez más violentos, cada vez atentan más hacia las mujeres, hacia los niños, a las personas de la tercera edad, lo que en su momento hace 30 años era impensable hoy es común”, comentó.
Lamentó que se esté llegando al punto del individualismo y se está perdiendo el factor social, eso provoca que cada quien se preocupe por lo suyo y no interese lo que está sucediendo en el entorno, eso se podría resumir en una cultura de “sálvese quien pueda”, es decir, todos cuidan su casa sin importar lo que esté sucediendo afuera y esa es una tendencia que se ve actualmente.
“Se normalizó propiamente lo que son los delitos, lo que es el homicidio muy en particular, pero la sociedad ha perdido propiamente ese interés social, es por eso que el instituto municipal contra las adicciones está haciendo una campaña para rescatar desde le sentido social no solamente la prevención de las adicciones, pero el cuidarnos los unos a los otros”, agregó.
Esta situación parte de la resignación que la sociedad manifiesta al incrementarse el consumo de drogas y la escalada de violencia que provocan, esto ha sido manifiesto en Tijuana con imágenes de una familia comiendo tacos y a pocos metros el cuerpo tendido de una víctima de homicidio; cuando antes, ante una escena violenta, la población se mantenía a distancia para estar a salvo.