Se casan por la iglesia 22 parejas migrantes, habitantes del Chaparral
- Sacerdote de Nueva York realiza bodas masivas a parejas para tener constancia que son familias a la hora de solicitar asilo en EU.
Por: Alberto Elenes
TIJUANA.- El padre Eduardo Fabián Arias de la iglesia católica de San Pedro en Nueva York, llegó hasta el campamento migrante El Chaparral en Tijuana, para unir en matrimonio a familias que viven en unión libre y que aguardan en este sitio para solicitar asilo en Estados Unidos.
Si bien la boda no tiene una validez legal, solo ante la iglesia católica, el certificado matrimonial sí podría servir ante la autoridad migratoria.
“En este caso cristianamente casados, bendecidos por Dios y que forman un hogar, entonces es un elemento más de testimonio de lo que ellos traen, porque ellos tienen que mostrar evidencias”, expresó Eduardo Fabián Arias, Padre de la Iglesia de St Peter en Manhattan, NY.
Y es que el sacerdote conoce a la perfección los sacrificios que pasan estas familias, incluso estando en Estados Unidos, donde brinda todo tipo de apoyo desde su parroquia.
“Es gente que va a trabajar y aportar, en gran parte es un mito, porque no es gente que va ni a robar, ni a matar, porque allá en Estados Unidos hay gente que roba y mata, por el amor de Dios”, dijo el religioso.
Fueron por lo menos 22 familias mexicanas y centroamericanas las que se casaron, todas con hijos, que han salido huyendo de la violencia.
“Pues la verdad lo llevamos pensando desde que estábamos en Honduras y entonces ya que salió la propuesta aquí dijimos que sí. Ya llevamos tres años y ya aquí llevamos sobre los cuatro meses”, mencionaron Daily e Ivan, Migrantes hondureños que contrajeron matrimonio en el campamento migrante.
“Si uno logra obtener el permiso a la hora de entrar al otro lado, si uno no tiene nada que constar que uno es pareja, o sea, corre el riesgo uno que lo separen, separen a la madre del padre con los hijos, entonces no queremos que suceda nada de eso”, externó René David, migrante hondureño recién casado.
Tal vez no fue la boda que alguna vez soñaron, faltaron los largos vestidos blancos, las damas de compañía, la familia e invitados de honor, pero el amor sí estuvo presente.
“Que estuviera la familia más que nada. Y más que nada van a estar mis hijos presentes, que era lo más importante mis hijos”, comentó Liliana, Desplazada de Michoacán, también recién casada.
A partir de ahora estas parejas que sellaron con un beso el matrimonio, pasan a ser parte de la comunidad de la iglesia de San Pedro de Nueva York y en caso de que la autoridad migratoria o cualquier otra requiera información, esta parroquia saldrá en respaldo de todos ellos.